(Articulo de Moises Viretti, Fotografía Israel Viretti)
Día grande en nuestra Semana Mayor, noches de las noches, música de las músicas,…pero no puedo decir ‘’publico de públicos’’.
Son muchos años los que mis ojos han visto tan mal comportamiento por parte de grandes grupos de ese ‘’publico’’ que supuestamente viene a ver las cofradías de nuestra inolvidable Madrugada Sevillana.
Sabéis a lo que me refiero, personajes que dan voces durante el paso del Señor o la Virgen y aunque les mandes a callar de la manera mas educada ellos acuden al chuleo e incluso hasta la agresión.

Realmente creo, que se toman ese día a juerga, en vez del disfrute del discurrir de las cofradías tan señeras que salen en la Madruga.
Da lastima ver estas cosas, pero que le vamos hacer, aun con la ayuda de las fuerzas de seguridad, estas ‘’cucarachas’’ huyen a su escondrijo para volver a salir de nuevo y seguir molestando.
Para ellos la palabra ‘’Respeto’’ no existe, no saben lo que significa para nosotros un Viernes Santo Madruga.
Me llamo mucho la atención, un caso que pude ver en primera fila; sobrepasaban las cuatro de la madrugada y un hombre de mediana edad veía junto con su familia ( esposa y dos niñas pequeñas)el discurrir de la cofradía; al instante pasaron un gran grupo de ‘’señoritos’’(llamémoslos así, ya que el mas mayor podía tener unos 17 años) que entre medio de murmullos se colocaron delante de esta familia dejando a las dos pequeñas sin ver el paso de la Virgen; este hombre dijo en voz baja ‘’que cara tienen’’ y enseguida uno de los ‘’señoritos’’ se volvió y le dijo al hombre ‘’¡¡Tuuuu¡¡¡, Respeta eh¡¡¡¡’’.
Y digo yo ‘’De todo hay en la viña del Señor’’; grupo como el que he descrito antes los veo por docenas, pero los veo mas en ‘’la madruga’’ que en el resto de los días de nuestra Semana Santa, que quede claro que por culpa de estos insignificantes no es que nuestro publico sea malo, lo que se ve es manchado a la vista de cualquier visitante o extranjero que quiera conocer nuestra cultura.
Desde estas líneas quiero anunciar el esfuerzo, trabajo y empeño de las Hermandades de la Madrugada por evitar a toda esta clase de ‘’públicos’’, y como no hacernos sentir nuestra verdadera Madruga y no ver ‘’la otra Madruga’’