
(Articulo de Moises Viretti, Fotografía Israel Viretti)
Entre los viejos cofrades navegan historias y leyendas, entre las cuales, las anécdotas son las mas recordadas.
Una historia, poco conocida por cierto, es aquella que nos llego de un amigo de Francisco Buiza, uno de los mas destacados imagineros de nuestra Sevilla cofrade, autor del Santísimo Cristo de la Sangre de la Hermandad de San Benito, Nuestro Señor Resucitado de la Hermandad de la Resurrección entre otras.
Cuenta este amigo del imaginero, el cual, no tengo la suerte de conocer su nombre, que le pedía a Francisco Buiza que le hiciera alguna imagen de pequeño tamaño para el, como recuerdo de su amigo imaginero.
Por aquellos años, Buiza realizaba la efigie del Santísimo Cristo de la Sangre entre otros, por lo que su tiempo libre era extremadamente corto; la promesa hacia su amigo se vería aun mas larga, ya que el famoso imaginero tuvo un accidente de moto.
Esta desgracia hizo que retrasara la entrega del Cristo de la Sangre y como no el pequeño trabajo encargado por su amigo que casi siempre estaba olvidado en la mente del escultor, ya que antes de este encargo tenía otros de más envergadura y siempre lo dejaba en el poco tiempo libre que tuviera.
Normalmente le preguntaba a Buiza por aquello que tallaba para el, y este, siempre le contestaba lo mismo:
‘’¡Si¡, lo tullo…¡es verdad¡, siempre se me olvida, es que tengo poco tiempo’’
Después de la recuperación del accidente de moto y al pasar un tiempo, Francisco Buiza le hace entrega de un crucificado de pequeño tamaño realizado en marfil
Tiendo en posesión la imagen del crucificado y colocado en su sitio que parecía ser la cabecera de su cama, el amigo de Buiza contemplaba fijamente la efigie que tanto tardo en entregarle su amigo el imaginero.
Mirando al crucificado se pregunto:
‘’¿Qué nombre te pongo si tu propio creador siempre se olvidaba de ti?’’
Así pues, termino diciendo:
‘’Serás mi Cristo del Olvido’’
Actualmente, no conozco el paradero de esta persona ni la de su crucificado, ya que esta historia me la contó mi hermano Israel, me dijo que la escucho en un programa de radio.
Solo nos queda su historia, que a lo largo de los años se convertirá en leyenda y con el paso de los tiempos quedara en su propia advocación ‘’en el olvido’’
Si por casualidad esta persona, propietaria de dicha imagen o algún familiar de este lee este articulo, me gustaría que se pusiera en contacto conmigo, mi correo es bandadelacruzroja@hotmail.com